QUIÉN MATÓ A
MAXIMILIANO DE HABSBURGO?
MAXIMILIANO DE
HABSBURGO
Archiduque de la Casa de Habsburgo, hermano del emperador austriaco
Francisco José y yerno del rey belga Leopoldo I.
En
1857 Maximiliano fue nombrado gobernador de las provincias italianas de
Lombardía y el Véneto, pertenecientes al Imperio Austriaco. Sufrió el ataque del Piamonte que, con el
apoyo militar del Segundo Imperio francés, le arrebató la Lombardía y puso en
marcha la unificación de Italia en 1859.
El
emperador francés Napoleón III había invadido México para exigir el pago de las
deudas del gobierno de Juárez en 1861; y una vez allí, había decidido
convertirlo en un Estado satélite, desde el cual contener la influencia
anglosajona en América Latina en beneficio de Francia, aprovechando el
debilitamiento de los Estados Unidos por la Guerra de Secesión (1861-65).
Napoleón
hizo que la asamblea de notables conservadores que le apoyaban en México
ofreciera la Corona del país a Maximiliano, para así reconciliarse con Austria
y compensarle por la pérdida del Piamonte. Maximiliano aceptó en 1864 y se
convirtió en emperador de México, apoyándose en la opinión católica y
conservadora frente a los liberales de Juárez, que contaban con el apoyo
popular.
Maximiliano
I aplicó una política encaminada a propósitos liberales afectando a los grupos
conservadores, pues con los decretos sobre nacionalización de bienes
eclesiásticos y de libertad de cultos, ratificó las Leyes de Reforma juaristas.
Su popularidad fue cayendo no sólo ante los ojos de los conservadores mexicanos
que lo colocaron en el poder, sino ante el mismo Napoleón III, quien le retiró
su ayuda económica y militar.
Las
fuerzas nacionalistas liberales provocaron una guerra civil y obligaron a
Maximiliano a pedir ayuda a sus promotores. La emperatriz Carlota viajó a
Francia y Roma para pedir apoyo pero durante su estancia en Europa enloqueció,
por lo que quedó recluida en Tervueren, Bélgica. Las fuerzas liberales
comandadas por los generales Ramón Corona y Mariano Escobedo avanzaron hasta
Querétaro en donde los enfrentó el mismo emperador y los generales Miguel
Miramón y Tomás Mejía, sin éxito. Fueron aprehendidos y sentenciados a muerte,
sentencia que se ejecutó en el Cerro de
las Campanas, Querétaro, el 19 de junio de 1867. Sus restos fueron enviados a
Austria y enterrados allí.
La pregunta es: ¿QUIEN MATO A MAXIMILIANO?
Algunos podrán opinar que a Maximiliano
lo mató Benito Juárez, puesto que Maximiliano era más que un aliado de los
invasores franceses (ellos mismos le habían enviado)y le impedía asentar de una
vez por todas su gobierno. Además, como consta en una de las cartas secretas
que intercambiaban mutuamente, le advierte a Maximiliano sobre las
consecuencias de su necedad al permanecer al frente del Segundo imperio, que
por lo demás no era en absoluto reconocido por Juárez, considerando tal acción
como indigna de un hombre honesto, como le creía ser. Además fue el gobierno de
Juárez el que enfrentó, capturó, juzgó,
sentenció y ejecutó a Maximiliano de Habsburgo.
Sin embargo otras voces se levantan y
aseguran que quien mató al Archiduque fue en realidad el Emperador Francés
Napoleón III, quien primero le buscó para ofrecerle la corona de México y
después le retiro todo su apoyo tanto económico como militar, abandonándolo a
su suerte en México.
No falta quien opine que los verdaderos
culpables de su muerte fueron ni más ni menos que los mismos conservadores y el
clero mexicano, que mintiéndole ostentosamente, le hicieron creer que todo el
pueblo mexicano le esperaba con los brazos abiertos, pues era la única persona
en el mundo con la capacidad necesaria para devolverle al país, no sólo la paz
y tranquilidad, sino el ansiado desarrollo económico, social y cultural, en
beneficio de sus habitantes. Y quienes al constatar el espíritu liberal del
Archiduque, poco hicieron por ayudarle.
Algunos, más atrevidos aún, sugieren que
la verdadera asesina de Maximiliano es, paradójicamente, su amada esposa, la
mismísima Emperatriz Carlota, quién siempre influyó poderosamente en las
decisiones del Emperador. Argumentan su culpabilidad al afirmar que Maximiliano
estaba dispuesto a abdicar y regresar a Europa, pero que la Emperatriz lo
convenció de lo contrario, e incluso marchó a Europa para solicitar al Papa Pío
IX su ayuda, misma que le fue negada porque el Emperador Maximiliano había
ratificado las leyes anticlericales. Acudió también ante Napoleón III para
exigirle cumpliera con el apoyo incondicional que les había ofrecido en un
principio. Poseedora Carlota de un carácter firme, no se dio por vencida y le
inculcó a su esposo la idea de que abdicar era una deshonra para su real
linaje, así las cosas mientras ella recurría a los nobles europeos para
solicitar ayuda y por ningún motivo perder el segundo Imperio Mexicano, su esposo
era aprehendido y ejecutado por el gobierno de Benito Juárez.
Sin embargo, y pese a todos los
argumentos antes enumerados, yo sostengo que el único y verdadero asesino de
Maximiliano de Habsburgo es:
El mismo Maximiliano de Habsburgo.
¿Qué por qué me atrevo a lanzar tan
disparatada acusación? Bueno. El Archiduque no era heredero al trono, lo era su
hermano mayor Francisco José. Gobernó por un breve tiempo 82 años) Lombardía,
sin embargo ante la reunificación de Italia, esta le fue arrebatada, quedando nuevamente
sin nada. Su ambición por el poder lo lleva a aceptar un Imperio del que
desconocía todo y del cual no estaba muy seguro, al pedir a los conservadores
que le ofrecieron la corona, llevar a cabo un plebiscito entre la población
para su aceptación. Y aunque dicho plebiscito nunca se efectuó, no tuvo ningún
empacho en aceptar ser el flamante Emperador de México.
Su gobierno tuvo tres etapas, la primera se ubica de junio de 1864 a febrero de 1866, bajo la tutoría
de Napoleón III; la de transición, de febrero a noviembre de 1866; y la personal de noviembre de 1866 a mayo de
1867. En esta última etapa ante el retiro de las tropas francesas y la negativa
de Napoleón de seguirle apoyando, él decide seguir adelante por sus propios
medios y no abdicar como sutilmente se lo sugiriera Napoleón. Esta decisión es
su primer paso hacia la pena de muerte, pero no el único. Lamentablemente para
él sus acciones de gobierno terminaron por definir su suerte. Enumeremos
algunas:
ü Todo individuo
podía emitir libremente sus opiniones sobre los actos oficiales para manifestar
los inconvenientes de los mismos.
ü Estableció la
libertad de cultos y la fiscalización de desamortización y nacionalización de
los bienes eclesiásticos.
ü Decretó la
emancipación de indios y peones, los declaraba 'libres' y extinguía todas las
deudas que tuvieran contraídas con sus amos.
ü Creó la Academia
Imperial de Ciencias y Literatura para "impulsar el progreso de la
inteligencia en los ramos más nobles del saber humano.
ü Instituyó una
junta dependiente del Ministerio de Gobernación que recibiría las quejas de las
clases menesterosas y propondría cómo resolverlas.
Tales acciones provocaron la indignación y
el descontento de los conservadores, quienes se quejaban de que el Imperio no
era otra cosa sino el Juarismo sin Juárez, provocando que le dieran la espalda
y lo abandonaran. Por otro lado, también el Papa Pio IX, le recordó a Carlota
el incumplimiento de Maximiliano al no dar marcha atrás a las leyes de reforma,
por tal motivo tampoco la Santa Sede apoyo el Imperio de Maximiliano.
Por tales motivos Maximiliano mismo se
encargó, con sus acciones de retirarse toda ayuda, se empecinó en gobernar un
Imperio inexistente, puesto que paralelamente era gobernado por un presidente
Constitucional, bajo las leyes de una Constitución vigente y reconocida como
una república soberana e independiente. ¿Quié entonces fue el culpable de su
muerte? Él mismo, sin duda alguna.
Maximiliano fue aprehendido, juzgado y condenado a muerte. Su sentencia
fue ejecutada en el Cerro de las Campanas el 19 de junio de 1867. Sus restos
fueron enviados a Austria y enterrados allí.
Fuente: Benito Juárez. Documentos, Discursos
y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital
coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su
consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma
Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006.
http://www.biblioteca.tv/artman2/publish/1866_159/Napole_n_declara_que_no_puede_ayudar_m_s_a_M
aximiliano.shtml
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